Laboratorio Central de Altos Estudios Sincrónicos

archivos
El Laboratorio Central de Altos Estudios Sincrónicos (L.C.A.E.S.) ha estado operando desde principios del año 2000 (inicio del tercer milenio gregoriano), de forma encubierta, para recoger datos sobre la mecánica comportamental de las ondas sincrónicas. Los resultados de doce años de actividades subterráneas, permiten identificar un patrón emergiendo del caos aparente y confirman con un 96% de probabilidad la llegada de una gran ola, un Tsunami Sincrónico, gracias a la detección de indicadores precisos.

Es por ello que el L.C.A.E.S. libera algunos de sus archivos y documentos de trabajo, en el momento justo, consciente de las repercusiones concéntricas de esta decisión, y calculando que actúen en lugares precisos de las Órbitas Temáticas.

Estos son documentos que deben ser manejados con mucho cuidado.

________________________________________________________________________________







TIEMPO EN REDES  tS3.
Documento interno del Laboratorio Central de Altos Estudios Sincrónicos.

Ts3. Resumen comprimido.
El modelo sistémico de tiempo, para una humanidad más armonizada.
Apuntes del Laboratorio Central de Altos Estudios Sincrónicos.


Dios es capaz de crear partículas de materia de distintos tamaños y formas... y quizás de densidades y fuerzas distintas, y de este modo pueden variar las leyes de la naturaleza, y hacer mundos de tipos diferentes en partes diferentes del Universo. Yo por lo menos no veo en esto nada contradictorio.".

Isaac Newton, Óptica.


El tiempo es el alma de este mundo

Pitágoras.


Después del tiempo cíclico y el tiempo lineal, estamos maduros para un nuevo modelo de tiempo.
Históricamente, primero vino el tiempo circular: la primera percepción que tuvo el hombre del tiempo provino de la observación de la repetición cíclica de eventos naturales: el día solar y la noche llena de estrellas sucediéndose uno a otro; la luna, creciendo y adelgazándose y desapareciendo para volver a crecer y llenarse; las temporadas de lluvia e inundaciones sucediéndose a las de sequía, o bien las etapas de frío y hielo, el deshielo y el retoñar, el calor y las frutas, el caer de las hojas.
Esta percepción del tiempo en ciclos repetitivos está asociada a la vía femenina, porque en su cuerpo se repiten éstos de manera observable; probablemente esto se reflejara también en estructuras de poder centradas en la capacidad reproductiva de la hembra.
A continuación se estableció la percepción lineal del tiempo, basada en la interpretación causal de los eventos. De cada suceso podría rastrearse otro previo, que le daría origen, y en consecuencia cada acto acarrearía consecuencias más o menos previsibles. Se impone la ley de causa y efecto, codificada en términos físicos como acción y reacción, y en términos espirituales como ley karmática. El embarazo de la hembra proviene de un coito previo: el poder se desplaza al macho fecundante, la línea de transmisión materna se sustituye por la línea de transmisión paterna, se imponen el patriarcado y el dominio del pensamiento científico occidental. El tiempo lineal se asocia con una estructura mental de tipo masculino, que procede por medio de acciones sucesivas.
Este momento del pensamiento humano está maduro para transformar sus estructuras mentales de percepción del tiempo; la transformación de este paradigma acarrea consigo cambios en virtualmente todas las facetas del pensamiento y de la percepción del mundo. Al cambiar la manera de ver el tiempo y funcionar dentro de él, cambian la física, la psicología, la historia, la biología evolutiva y todas las demás ciencias derivadas: cambia el mundo.
Este cambio se viene preparando desde hace decenas de años, con la física cuántica, con la teoría del caos, con los modelos de redes para entender las relaciones ecológicas, con la transformación de los paradigmas del pensamiento occidental en modelos más fluidos y elásticos, curiosamente paralelos a las formas de pensamiento oriental descartadas durante mucho tiempo por no ser satisfactoriamente “científicas”. Allí donde la ciencia se topa con barreras insalvables, es tiempo de introducir cambios profundos, que involucran las bases mismas del pensamiento: es hora de cambiar nuestra manera de mirar el tiempo.

Más allá modelo lineal y consecutivo del tiempo.
Por siglos hemos vivido bajo el régimen del tiempo lineal y consecutivo: primero viene un evento y luego otro, consecuencia de aquél, y así sucesivamente. Cada evento está unido con uno por detrás y otro por delante, ordenadamente, como los vagones de un tren: pasado, presente y futuro, rígidamente unidos, sin manera de alterar esta estructura. Cualquier alteración se considera una aberración, un descarrilamiento. Pero el tiempo no es un tren que arrastra el pasado, el presente y el futuro de forma inalterablemente lineal sin descarrilarse jamás. Se propone, como hipótesis alternativa de trabajo, un modelo de interpretación del tiempo según características de simultaneidad, sistemicidad y sincronicidad: tS3.

Consideremos por un momento un espacio con puntos flotando en él. Cada punto representa un momento del tiempo: pasado, presente y futuro, indistintamente. Todo lo que ha sucedido, lo que sucede y lo que está por suceder, además de lo que podría suceder y lo que podría haber sucedido, está pasando AHORA. En este momento está incluido el tiempo entero. El tiempo es simultáneo. Todo está pasando ahora. Hemos elegido arbitrariamente ordenar los eventos de pequeño a grande y de joven a viejo, pero eso es sólo uno de los ordenamientos posibles. Lo que marca la distinción es nuestra conciencia, que desplaza de uno a otro e hila los eventos en un orden "crono-lógico" (con una lógica arbitraria del tiempo), ensartándolos como las cuentas de un collar en una línea temporal.
Tenemos la capacidad potencial de percibir la totalidad del tiempo simultáneo que nos atañe, pero no estamos listos. Nuestra conciencia no está preparada para enfrentarse con la inmensidad del tiempo simultáneo (apenas si podemos trabajar con el momento presente), por ello lidiamos con un momento a la vez. La memoria es nuestro sistema de seguridad. El tiempo pasado es lo que mi memoria recuerda, de forma cada vez más vaga; el tiempo futuro no existe aún, porque mi memoria no lo recuerda.
[Por cierto, existe en las tradiciones esotéricas de origen oriental la mención a los registros akáshicos, en los cuales están anotados todos los sucesos, pasados, presentes y futuros: el tiempo simultáneo.]

Cada uno de estos puntos flotantes en el “espacio temporal” (las perlas que ensartamos en nuestro collar biográfico) representa un evento; no un segundo, que es una fracción arbitraria y artificial del tiempo, sino un suceso (por el momento pasemos por alto el hecho de que un suceso puede fraccionarse en varios momentos). Cada punto-evento está unido a varios otros, que se relacionan con éste de forma significativa más o menos evidente a nuestros ojos, incluyendo puntos que podrían considerarse causas y consecuencias, pero no sólo; o en todo caso, no sobre una sola línea, ni tampoco de forma unidireccional. Los puntos-evento se afectan de forma mutua, causa y consecuencia se revierten: lo que hago ahora es lo que permite que hayan sucedido ciertas cosas en el pasado. Por supuesto, hay puntos-evento con muchas líneas de conexión y otros con menos; el peso de un punto-evento se relaciona de forma directamente proporcional con la cantidad de líneas de conexión que lo unen a otros puntos-evento.


peso (o grado de significatividad) de un punto-evento α líneas de conexión


La segunda característica del tiempo es por tanto su estructura, en red interconectiva. El ordenamiento sistémico del tiempo ignora la cercanía "cronológica" de los eventos, disponiéndolos más bien en sistemas alrededor de un punto-evento significativo, y relacionándolos de forma significativa con otros eventos.

Esta relación de tipo significativo es una relación sincrónica. Los puntos-eventos están ordenados de tal manera que su posición es la que permite más conexiones significativas con otros puntos-evento, tanto si nos percatamos de ello como si no. A través del espacio poblado de puntos-evento (espacio que es una representación del tiempo), corren líneas que pasan por donde hay mayor densidad de puntos-evento. Son las líneas sincrónicas, que a su vez se entrecruzan en nódulos sincrónicos, los cuales se encuentran donde la densidad de relaciones interconectoras es mayor. La dimensión o cualidad sincrónica del tiempo implica que los eventos fluyen hacia las líneas de menor resistencia.

Aplicaciones prácticas del tiempo S3 en nuestra vida.
1. Completando círculos. Ordenamiento por unidades organizativas.
El hecho de que el tiempo es simultáneo se demuestra porque un evento importante resuena no sólo después sino también antes: lo sentimos antes de que suceda, las consecuencias sensoriales en nuestro organismo se manifiestan antes de que el evento se materialice en nuestras conciencias (o nuestras conciencias se materialicen en el evento). A veces estamos tristes o ansiosos, y no sabemos por qué, o felices sin motivo aparente, hasta que ocurre un evento que justifica esa sensación. Un punto-evento produce ondas a su alrededor, como las ondas que deja sobre la superficie del agua tranquila, una piedra lanzada al lago. Cada punto-evento afecta todo lo que está a su alrededor, con una fuerza que depende de su peso en relación con los puntos-evento con los cuales se conecta.

Los puntos-evento se ordenan en un sistema, alrededor de un punto-evento particularmente pesado y brillante, que funciona como su sol. El sistema entero puede considerarse como una unidad, y la unidad está entera y completa en sí misma, por definición. (Cada punto-evento puede pertenecer a varios sistemas solares, cada uno de éstos con su tema de desarrollo).
Los eventos de nuestra vida funcionan por unidades, y no están completos hasta que están completos. Es decir, están ya completos en sí mismos, puesto que todo está sucediendo ahora, pero se completan para nosotros cuando nuestra conciencia pasa por todos los puntos-eventos necesarios para que se cumpla su plenitud. Todas las unidades-evento se completan en nuestra conciencia, eventualmente.

Esto es fácilmente ejemplificable en las relaciones inter-personales. La relación construida entre dos personas pasa por varias fases, y cada encuentro, de intensidad y significación variable, está separado del próximo por cierta cantidad de tiempo convencional. Para ese sistema, no tiene ninguna importancia si pasan dos días, tres meses o doce años entre un evento y otro: la relación se retoma con su propio tiempo de maduración y ritmo. Debe completarse hasta que llega a un equilibrio armónico para todos los elementos que participan en ella, y es por eso que para cada uno de esos elementos puede haber distintos puntos-evento conformando el sistema solar particular (o su realidad personal), de la misma manera que las mismas estrellas en el firmamento pueden ser agrupadas en diferentes constelaciones, dependiendo de cuáles sean los ojos que las están mirando.

A lo largo de nuestra línea biográfica (es decir, el itinerario de nuestra conciencia por los varios puntos-evento que ha elegido transitar; es decir, nuestra narrativa personal del viaje) dejamos numerosos "agujeros", fallas en sistemas que se han quedado sin completar; cometemos torpezas, callamos lo que debe ser dicho, hablamos de más, dejamos de hacer lo que podría haberse hecho, malinterpretamos y torcemos acciones y actitudes. Puesto que el tiempo es simultáneo, todo sigue sucediendo: los puntos-evento desarmonizados se quedan flotando, igual que todo lo demás, puesto que siguen estando presentes en el ahora permanente. No desaparecen en el tiempo, no se disuelven, no se desvanecen. Siguen estando, y su desarmonización repercute en la vibración de nuestra unidad de vida tanto como sigan desatendidos. El tiempo no los cura, sólo los hace más lejanos en nuestro mecanismo de seguridad; también, con el "paso del tiempo", nuestra conciencia tiene la ocasión de pasar por otros muchos puntos-eventos que nos preparan para enfrentar mejor esas situaciones, y además está la oportunidad de pasar por puntos-evento del mismo sistema, que no requieran de un enfrentamiento directo y por lo tanto sean más suaves.

Hay que volver atrás porque como todo sigue sucediendo, lo que está desarmonizado nos desarmoniza. Una vez está claro que cualquier punto-evento desarmonizado nos afecta en nuestra conciencia presente, y el por qué lo hace, se hace evidente que es nuestra tarea armonizar los sistemas a los que pertenecen los puntos-evento desarmonizados, lo que puede hacerse porque el pasado es tan modificable como el futuro. Armonizar puntos-evento en cualquier ubicación de nuestra narrativa temporal repercute en nuestro "momento presente" y en el resto de nuestra línea biográfica, ayudando de paso, por retruque o carambola,  a los otros entes conectados a esos sistemas-evento, puesto que la vibración rearmonizada también repercute en sus propias narrativas temporales. Estos deberían ser argumentos suficientes para ocuparnos de mirar hacia los puntos-evento que merecen ser atendidos y rearmonizados. Si estamos orbitando alrededor de un sistema que nos parece incompleto, hay cosas que podemos hacer para completar los agujeros y acoplar nuestra conciencia con el estado de completud armónica del sistema.

Para conseguirlo lo que parece más obvio es propiciar un encuentro creativo entre los elementos que están implicados en la relación; pero esto no siempre es posible. La persona puede no estar presente o disponible. Por otra parte, el contacto físico no es una condición sine qua non, puesto que los puntos-eventos de un sistema también pueden incluir un sueño significativo, una reflexión pertinente, otro encuentro con un tercero, un sistema paralelo que al completarse repercute en éste, una conversación, algo que parece no tener relación directa pero incidentalmente tiene que ver y aporta su luz al sistema.
Otra manera de llevar nuestra conciencia a completar la unidad-evento es reunir todos los puntos-evento de los que estamos conscientes que la conforman, y ver qué tipo de dibujo constelan, para saber de qué tema se está hablando; entonces, es más fácil saber qué tipo de puntos-evento pueden convocarse para completar la armonía de la unidad.
También hay que saber reconocer que hay sistemas-evento que requieren de su tiempo; lo que traducido al modelo tS3 significa que la conciencia tiene que cumplir con una porción dada del recorrido, para que obtenga (para que recuerde que ya posee) las herramientas que le permiten armonizarse con la vibración de completud del sistema.
En cualquier caso, la mejor manera de hacerlo es buscar la línea sincrónica que le pasa más cerca: cuando estamos sincronizados (o sintonizados), surgen de manera natural las situaciones más idóneas a cada momento; mejor dicho, nuestra conciencia se desplaza de forma fluida, por la pendiente de menor fricción, conectándose por medio de los puntos-evento más adecuados, a los sistemas que más le convienen; muchos de los agujeros se llenan así, se rearmonizan los sistemas que percibimos como desequilibrados, sin que sepamos bien de qué manera.
Sea cual sea el camino que nos toca recorrer, de pronto nos damos cuenta –o no– de que esa unidad-evento se ha cerrado, está completa (como lo estuvo siempre en el ahora continuo).

Este mecanismo de completación aplica tanto para la unidad representada por una línea biográfica personal, como para las unidades representadas por una célula, una línea familiar, una cultura, una nación, un phyllum taxonómico, un planeta. Todas estas unidades están involucradas en sistemas de puntos-evento, que deben completarse armónicamente para su equilibrio. Nótese que cualquier ser vivo representa una unidad en sí mismo, y al mismo tiempo está compuesto por otras unidades más pequeñas; y a la vez es parte de unidades de magnitud mayor. El itinerario de cada unidad cumple con las necesidades de completud armónica de todas las unidades en las que participa.

2. Cazando la ola sincrónica. El L. C. A. E. S.
Se hace evidente la ventaja de estar en contacto con una línea sincrónica: no sólo ayuda a completar sistemas-evento, sino además nos indica cuáles son los mejores caminos para transitar por nuestra vida. Es como viajar por el centro del río, la corriente nos arrastra vertiginosamente. Hay que saber mantener el equilibrio y dejarse llevar, pero es un fluir armónico y embriagador. Todo pasa en el momento adecuado, encontramos a las personas que necesitábamos encontrar, recibimos los mensajes más adecuados de las maneras más insólitas, estamos en el sitio justo en el momento justo. Y todo va sucediendo en medio de una alegría natural, donde sabemos íntimamente y sin sombra de duda que lo que está sucediendo es lo justo y lo mejor. Otras veces vamos por los bordes, tropezando con ramitas y chocando con las piedras; o nos varamos en el lodo por un rato. Estar todo el rato viajando por el centro de la corriente es agotador (y, si no se fluye confiadamente y se aplica resistencia, puede ser aterrador); quedarse enlodado o irse tropezando con los obstáculos puede convertirse en un estancamiento peligroso. Se trata de desplazarse con gracia entre el vértigo de la ola sincrónica y el descanso de la orilla.

De cualquier manera, interesa saber cómo conectarse con las líneas sincrónicas. Hay varias maneras. Una es sincronizando el cuerpo o la mente, ya sea por medio de trabajo corporal armónico, por medio de la respiración, por medio de la vibración de la voz, por medio de la sintonización meditativa. Ciertas sustancias alteradoras de la conciencia pueden hacer de puente. Otra manera tiene que ver con la actitud: la confianza y el agradecimiento, por un lado; por otro, la actitud del viajero, siempre abierta a lo inesperado y dispuesta a la exploración, sin expectativas. La actitud del enamorado, cuando es libre, desapegada y de absoluta entrega, también propicia el desplazamiento hacia líneas sincrónicas. Generalmente al desbloquearse un sistema-evento particularmente pesado, la energía liberada nos impulsa automáticamente a una línea sincrónica. Otro medio es ponerse en contacto con un nódulo sincrónico. Como todo está vibrando, se trata, en cada caso, de abrirse a la frecuencia vibratoria del tiempo: de armonizar con ésta la frecuencia vibratoria de mi unidad (mi cuerpo).

Los nódulos sincrónicos se encuentran en los cruces de líneas sincrónicas, y se reconocen porque son esos momentos intensos, en que se abren las puertas a toda clase de cambios profundos e inesperados. Pueden encontrarse por épocas en ciertos lugares geográficos, y hay personas que son nódulos sincrónicos ambulantes, que funcionan como interconectores, no sólo entre personas sino con ideas, nuevas perspectivas y puntos de vista; de vez en cuando precipitan los eventos con su sola presencia, como las enzimas catalizadoras, sin tener el propósito de intervenir. Por ello a veces son temidos, pero si se fluye confiadamente con los cambios que acarrean, puede acabarse remolcado sobre una línea sincrónica, igual que un planeador remolcado por una avioneta que lo impulsa al aire.

Al lograr montarnos en una línea sincrónica, la sensación es la de estar surfeando en la cresta de la ola. Hay que tener equilibrio y gracia, además de los músculos entrenados, para mantenerse en la ola mientras avanzamos sobre ella. La sensación de euforia dura lo que dura la ola, y eventualmente nos encontramos en una orilla semi-desconocida o desconocida por completo, comenzando una nueva vida. Y es entonces cuando comienza la parte más dura. Hay olas sincrónicas largas, de las que nos dejan en una orilla desconocida, y otras más cortas, que rompen pronto o en las que no logramos mantenernos en equilibrio mucho rato; pero siempre hay el peligro de volverse adictos a la adrenalina que da la sincronicidad. La sincronicidad puede definirse como el acoplamiento de la intuición personal con la intuición del mundo. Incidentalmente, nótese que actuar conscientemente en el entramado temporal y afinar la frecuencia vibratoria para conectarse con las líneas sincrónicas, es de lo que se trata la magia en realidad.

A veces la dirección que tomamos al estar montados en una línea sincrónica puede dirigirse por medio de una atención consciente y una voluntad disciplinada, a veces no: nos llevan o incluso pareciera que nos arrastran adonde saben que es mejor para nuestra completud unitaria, y al mismo tiempo la completud de las varias unidades taxonómicas de las que formamos parte.

Las líneas sincrónicas no nos afectan únicamente a los humanos, sino que atraviesan el espacio que afecta a la totalidad del universo, interconectando todo lo creado. Ello explica que la mariposa moviendo las alas en Tokio pueda causar un huracán en Los Ángeles. Aquí es donde entra en juego el Laboratorio Central de Altos Estudios Sincrónicos, que desde hace varios años estudia estos fenómenos, intentando formular modelos que tomen en cuenta las infinitas variables que intervienen en cada sistema-evento global. Para ello recluta a especialistas profesionales de varias áreas, que intentan precisar la ocurrencia de coincidencias significativas aunque inexplicables, manifestadas en el campo de la astrofísica, la geología, la economía mundial, la política local y los sucesos amarillistas, intentando desentrañar patrones, o por lo menos cazar el paso de una línea sincrónica, no sólo a nivel individual y personal, sino colectivo y global.

La difusión del modelo tS3 de percepción del tiempo, si no como una ley de tiempo, al menos como una hipótesis de trabajo, es útil para interpretar con una óptica más amplia los eventos de nuestra vida. No sólo: al alcanzar la masa crítica de penetración en la mente colectiva, podrá operarse un desplazamiento global de la conciencia de la humanidad. Como nuestra percepción del mundo se basa en la percepción del tiempo, al cambiar ésta cambiará la percepción del mundo y por ende el mundo mismo: entraremos en una nueva era, más allá del tiempo circular y del tiempo lineal, más allá de la oposición de los contrarios. Era que ya está sucediendo, puesto que el tiempo sostiene en sus redes todos los tiempos: pasado, presente y futuro; pero no la habremos vivido plenamente hasta que nuestra conciencia histórica pase por ella.

Vivir el tiempo circular y el lineal y el sistémico contemporáneamente, uno dentro de otro, nos permitirá descubrir la evolución del mundo en una dirección diferente y de otra manera, ya no únicamente lineal ni cíclica, sin dejar sin embargo de serlo.

3. ¿Juega o no Dios a los dados? (Libre albedrío y múltiple destino personal).
Puede preguntarse, para qué hacer nada entonces, si todo ya está dado, si todo ya está sucediendo. En realidad, sí hay libre albedrío. El sistema no está cristalizado (más bien gelatinoso, o coloidal). Aunque parezca paradójico, existe la posibilidad del cambio. Puede cambiarse el pasado, tanto como puede cambiarse el futuro. Además, la única manera de que todo suceda es sucediendo: nuestra participación en la danza es requerida, solicitada.
Por último, Dios disfruta, y en ello está su última justificación, bailando con nosotros.

Si nos parece que estamos en un momento de conflicto, sólo hace falta recordar que todo está completo, ahora; y que cada unidad funciona en armonía. Desde esa perspectiva es más fácil dilucidar por dónde queremos dirigir nuestra conciencia en su viaje por la narrativa de nuestro destino o itinerario. Por otra parte, cuando estamos viajando sobre una ola sincrónica, tenemos la seguridad de que todo es como debía ser, aunque no podamos ver con claridad hacia dónde nos dirigimos.

La conciencia racional de los humanos es un arma de doble filo, y donde se aprecia esto más claramente es en esa particular característica que nos hemos encargado de reclamar para nosotros como una bendición exclusiva: el libre albedrío. Para cada ser vivo (sin excluir los árboles y las piedras) hay precisos motivos y objetivos. Cada uno tiene su trabajo, para su satisfacción y para el desarrollo del sistema al que pertenece. Los seres vivos no humanos se dejan arrastrar con el centro de la corriente, sin oponer resistencia, y con ello cumplen tanto su destino como individuos, como el destino del phyllum al que pertenecen. Pero el hombre tiene su libre albedrío (y la conciencia de su individualidad), lo que en ocasiones le dificulta la capacidad de conectarse naturalmente a la corriente armónica universal y fluir con ella sin la intervención distractoria y saboteadora de su conciencia individual. Pero incluso aquí, no hay error: cumplimos nuestro guión y tarea en el dibujo mayor, en tanto que humanidad.

Podría tenerse la desacertada impresión de que, puesto que todo está dado y todo está sucediendo ya, no hay nada que hacer; alguien podría sentir la tentación de abandonarse con dejadez a la fatalidad inscrita en su destino. Pero en realidad, todo está sucediendo en el devenir, con nuestra participación. Nada está dado para siempre, aunque por otra parte sí lo está, aunque suene confuso y paradójico.

El espacio en que se encuentran los sistemas de puntos-evento no es una estructura cristalizada sino más bien de un meta-sistema coloidal, con cierta elasticidad, que depende del peso específico de los puntos-evento. A mayor peso, mayor estabilidad y gravedad, y por ende mayor es la energía requerida para alterarlos. El peso depende, de manera directamente proporcional, de la cantidad de conexiones a otros puntos-evento. Los puntos-evento más decisivos y más gordos pueden haberse constituido en soles centrales en los sistemas significativos de puntos-evento, con una cantidad de puntos-evento satelitales, orbitando a su alrededor. Puntos-evento menos conectados y por tanto más livianos, pueden eventualmente cambiar, lo que hace que no esté todo pre-determinado. Recordemos que:


peso (o grado de significatividad) de un punto-evento α líneas de conexión


Combinando las siguientes dos ecuaciones, obtenemos la tercera, que las resume.

gravedad de un punto-evento α líneas de conexión
estabilidad de un punto-evento α peso x gravedad


energía requerida para alterar un punto-evento α estabilidad del mismo



Vivimos múltiples vidas, y todas están en ésta. Como el tiempo es simultáneo, estamos viviendo ahora todo lo sucedido y lo por suceder, y también lo que podría haber pasado, lo que podría suceder, lo que vivimos en los sueños. Somos la sumatoria de todos esos momentos: no sólo nos define el presente como una elaboración del pasado. Este momento presente es en realidad una elaboración de todo lo que está sucediendo en todos los puntos-evento simultáneos en los que participo. Mi memoria consciente me lo oculta caritativamente, pero mis células saben, puesto que en la memoria biológica está contenida la historia entera de la unidad a la que se refiere. Esta contemporaneidad de actitudes y creencias puede dar la impresión de personalidades múltiples, y crear confusión. Tenemos tan poco tiempo, y tenemos todo el tiempo del mundo. En cada momento está contenida la historia entera (la historia que nos atañe), como en un holograma.

Llegamos a esta vida, a este escenario, a este mundo, siguiendo coordenadas bien precisas que nos encarnan en un contexto definido (de antemano). Venimos con dones y con propósitos, un paquete de potencialidades que tiene la obligación de cumplirse, so pena de espina perennemente clavada hasta insensibilizar partes de nuestra vida. Por pequeña que sea la traición a nuestro potencial original, a los designios construidos y elaborados en la época edénica (generalmente concientizados en la infancia y primera adolescencia), no queda impune; y el castigo que roe las entrañas viene del mismo interior, es un gusano que tiene su semilla en el mismo corazón de los talentos despreciados.

Por eso tantos problemas de la edad adulta tienen su origen en la infancia: porque esos sueños puros, en el nido del candor, siguen latiendo, por siempre presentes, y su vibración choca con la de momentos posteriores, que no le son afines. No pueden desatenderse los clamores de la época edénica, que es de las más fuertes raíces. Los anhelos infantiles tienen mucho peso, en virtud de su pureza. Una manera de aclararlos es reunir a las personas involucradas, si las hubiera. Al encontrarse en el mismo lugar, el pasado se evoca más fácilmente; es decir: las conciencias tiene más energía para transportarse, si no al encuentro del pasado, al menos para reconectarse con esos anhelos infantiles.

Más implicaciones de tS3: el concepto de evolución y de error.
Resulta que cuando miramos el tiempo como simultáneo en vez de lineal, nuestra concepción de primitivo/evolucionado con una gradación jerárquica de más avanzado/menos avanzado, se viene al traste. Nada viene antes ni después, puesto que todo es simultáneo, y en consecuencia nada es más o menos avanzado que otro. Esta perspectiva ayuda a re-equilibrar la visión antropocéntrica del universo, con picos evolutivos que se consideran más exitosos que los desaparecidos.

Los cambios en la percepción histórica del tiempo pueden seguirse en la humanidad como una unidad evolutiva; en la vida del hombre, como otra unidad evolutiva, también se reflejan estos cambios de percepción: el niño comienza sabiendo que hay momentos de hambre, de sueño y de distracción afectiva, que se suceden de forma vagamente regular; luego aprende que sus actos tienen consecuencias, y dirige su vida al logro de objetivos; más tarde, con una perspectiva más amplia, se da cuenta de que los eventos en su vida pueden reagruparse de otras maneras, menos lineales y acaso más significativas, en las cuales puede percibirse las líneas sincrónicas ordenadoras.

Cuando comenzamos a pensar según el modelo simultáneo del tiempo, podemos revisar las narrativas históricas: primero vino el tiempo circular, luego el tiempo lineal y después el tiempo sistémico, pero en realidad todos están sucediendo ahora, uno dentro de otro.

Más allá de tS3: interrelaciones entre los seres vivos.
Los seres humanos se relacionan entre sí igual que lo hacen las células de un cuerpo. Todos están contribuyendo a una idea más compleja que la individualidad. La memoria es colectiva; el inconsciente es colectivo; los arquetipos son compartidos por todos los que participan de la condición humana, como mostró Jung. Un ejemplo menos conocido que el de los arquetipos pero igualmente efectivo: un sueño no es un patrimonio individual y personal sino es herencia y patrimonio de los demás seres humanos: al escuchar o leer un sueño ajeno estamos participando en él, y completando puntos-evento de nuestros propios sistemas de eventos significativos.

También los miembros de la especie funcionan como una unidad. Esto se ve más fácilmente en las plantas: todas las margaritas son la margarita, y tienen un ser angélico, o un hada, que las protege. Todos los pinos son el pino: son individuos, pero al mismo tiempo comparten un destino colectivo, de especie. Una margarita sabe lo que le pasa a todas las margaritas. El alma de los vegetales está asociada a ese ser de la dimensión angélica, que las protege; y la interrelación que podamos tener con  las plantas se establece a ese nivel. Cada uno de esos espíritus tiene un carácter diferente, y algunos pueden ofrecernos regalos, usualmente a cambio de algo. Es así como funcionan las plantas alucinógenas: el ángel de la planta proporciona una puerta de entrada a una percepción más amplia, conectada con la percepción y la memoria vegetal colectiva de esa especie, y el humano que la consume está dispuesto a entregar parte de su energía. Por esta razón es importante que se haga el intercambio de forma consciente y responsable; ciertos ángeles vegetales tienen más poder que otros, y la oportunidad de disponer de energía humana extra los engolosina, por lo cual actúan creando una dependencia, que les permita acceder cada vez más frecuentemente a la energía del humano que ha caído en ese estado de dependencia.

Hay que tener presente que nuestra percepción del tiempo es la de la humanidad, mientras que otras especies vivas pueden estar percibiendo el tiempo de otras maneras: no deben despreciarse sus apreciaciones.

Los demás reinos, que según nuestra manía clasificatoria se resumen en vegetal y mineral, también participan en nuestra historia, de manera implicada y responsable. Estamos acostumbrados a establecer diferencias entre todo, más que semejanzas y cercanías: diferenciamos femenino de masculino, yo de los otros, mineral de animal y de vegetal; y entre los animales, al humano del resto de ellos. Todas esas diferencias se erigen en barreras que nos alejan a los unos de los otros. Es una ilusión, y una ilusión dolorosa.
Considérese la memoria de un árbol, o la memoria de una piedra. Considérese la percepción temporal de un árbol o de una piedra. Considérese el tipo de conciencia de un árbol o de una piedra, y el uso que hacen de ella (véase el Manual de Comunicación Vegetal).

Hay quien dice que el que entienda este modelo de tiempo, es porque ya lo conocía. Este comentario no desacredita para nada lo expuesto, antes por el contrario es completamente coherente con el tiempo sistémico, simultáneo y sincrónico.


El tiempo es la sustancia de que está hecha la materia.
Puede mirarse el tiempo como un sistema dinámico de organización.
Lo que mueve todo el mecanismo es el espíritu (alma, aliento, deseo, voluntad, impulso vital, “energía”). Cuando están conectados al fluir armónico del tiempo, los fenómenos telepáticos se vuelven frecuentes, normales. Simplemente por las conexiones despejadas: no sucede de una manera definida secuencialmente de tipo causa-efecto, no hay cronología secuencial del tipo “te llamo porque pensaste en mí”. Otro fenómeno distinto es el que ocurre en las conexiones mágicas: se lleva a cabo un acto con la intención de que algo preciso suceda. También este mecanismo se inserta en la red del tiempo y respeta sus leyes.



Caracas-Barcelona, 30 de diciembre 2003.
© Laboratorio Central de Altos Estudios Sincrónicos.


La estructura del tiempo no es rígida y fija, sino laxa y susceptible de ser alterada por ondas de energía, por ejemplo emotiva. Por eso es que en las zonas de batalla, a veces se escuchan los gritos y el fragor de la guerra. Por eso, en ciertas casas aparecen fantasmas, o hay tesoros enterrados que a veces están y a veces no.
El tiempo no es lineal, pero percibimos una direccionalidad. Pero a lo que más se parece es a una espiral, aunque no es una espiral circular sino elíptica, con órbitas variables e impredecibles (como la de Plutón). De alguna manera, el hecho de volver a pasar por una posición relativa respecto al sol (es decir, en la misma fecha de nuestro calendario) rememora sucesos, llama a las memorias.
A veces, por ejemplo por una conmoción muy fuerte, que curva la estructura temporal, los tiempos se superponen, y entonces coexisten tiempos pasados en este presente, y quizás tiempos futuros también.

Caracas, octubre de 2006





18 comentarios:

  1. Lo más fascinante que he podido leer en mi vida, gracias, abre muchísimas ventanas...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario, Sandy.
      Es información que nos lleva a plantearnos un nuevo modelo de percepción del tiempo, y en el momento que esta posibilidad/conocimiento alcance su masa crítica, naturalmente lo habremos incorporado como raza.
      Entras a formar parte del Laboratorio al contribuir con su difusión.

      Eliminar
  2. Gracias. Es muy interesante la propuesta, me recuerda al modelo holonómico del funcionamiento cerebral de Pribram y Bhom.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Antonio, por participar y comentar.
      Resulta muy estimulante asociar la concepción sistémica del tiempo con el modelo holonómico de funcionamiento cerebral.
      La idea de que el cerebro y otros tejidos neuronales almacenen la información del mismo modo en que lo hacen los hologramas, y que la memoria/información se halle plegada y guardada en patrones de interferencia de onda a través de nuestro cuerpo, sugiere que podemos eventualmente acceder a esos paquetes de información, superando las limitaciones de la percepción linear del tiempo.
      Saludos, a la espera de más comentarios.

      Eliminar
  3. Acabo de encontrar información adicional pertinente: http://universitam.com/academicos/?p=12704.
    Merece revisión.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "Alain Aspect y su equipo descubrieron que bajo ciertas circunstancias las partículas subatómicas como los electrones son capaces de comunicarse instantáneamenter entre sí independientemente de la distancia que los separa. No importa si son 10 pies o 10 mil millones kilómetros de distancia.

      De alguna manera cada partícula parece saber siempre lo que el otro está haciendo. El problema con esta hazaña es que viola de larga data el principio de Einstein de que ninguna comunicación puede viajar más rápido que la velocidad de la luz. Ya que viajar más rápido que la velocidad de la luz es equivalente a romper la barrera del tiempo, esta perspectiva desalentadora ha hecho a algunos físicos a tratar de encontrar formas cada vez más elaboradas para explicar los hallazgos de Alain Aspect."

      Eliminar
  4. Nuevo premio nóbel de la física.
    Detalles acerca de qué hacer con este premio: http://diariodelultimotiempo.blogspot.com/2012/10/1-virgen-manca.html

    ResponderEliminar
  5. Este video a continuación me parece súper pertinente, lo vi y me recordó esta fascinante lectura.

    http://www.youtube.com/watch?v=wFiUarMNt8M&feature=autoplay&list=PL45C7F1A349F205FC&playnext=1

    Gracias, excelente trabajo, amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por esas palabras de aliento y por esa excelente recomendación, tan acertada. Como dices, tiene mucho que ver.
      Krishnamurti lo ha estado diciendo desde hace tantos años...

      Eliminar
  6. Se afirma en el texto:

    “Hemos elegido arbitrariamente ordenar los eventos de pequeño a grande y de joven a viejo, pero eso es sólo uno de los ordenamientos posibles”.

    Y se afirma también:

    “No estamos listos para percibir la totalidad del tiempo simultáneo que nos atañe, aunque tengamos la capacidad potencial para ello. Lidiamos con un momento a la vez. La memoria es nuestro sistema de seguridad”.

    Tales afirmaciones son del todo razonable, y estoy completamente de acuerdo con ellas. Además me fascina la teoría tS3 propuesta.

    Pero la terrible objeción para la concepción S3 del tiempo es esta:

    Si el orden que poseen los eventos: de pequeño a grande y de joven a viejo es el resultado de una elección arbitraria, porqué se nos presenta como imposible, o irrealizable, llevar a cabo una ordenación diferente, por ejemplo, la contraria: de grande a pequeño y de viejo a joven, u otra cualquiera (y fijémonos que en esta alternativa seguiríamos lidiando con el momento, con un solo momento, como referencia para la memoria, pues solo para eso tenemos capacidad).

    Califico de terrible esta objeción porque si no se le da una respuesta clara e irrebatible la teoría se hunde.

    Voy a exponer la objeción de otra manera:

    Si todo lo que ha sucedido, lo que sucede y lo que está por suceder, además de lo que podría suceder y lo que podría haber sucedido, está pasando AHORA, ¿por qué -digámoslo así- parece tener preeminencia de presencia esto de estar escribiéndole aquí en mi mesa en esta habitación, frente al ordenador, y todas las demás cosas que han pasado, o me han pasado, resultan vagas y difuminadas, o, a lo sumo, un recuerdo más o menos vivo, cuando, EN VERDAD, este ocurrir (estar escribiéndole) no es más AHORA, ni menos, que cualquier otro? O expresado de manera más particular: si todo lo que ha sucedido, lo que sucede y lo que está por suceder está pasando ahora, ¿por qué no puedo, por ejemplo, hacer que el evento de mi desayuno de esta mañana sea de nuevo presente y sustituya a éste de estar escribiendo? ¿Por qué, en definitiva, no se puede, libre y espontáneamente, hacer presente cualquier evento de los que arbitrariamente hemos situado en el pasado o en el futuro (siempre, por supuesto, lidiando con un momento a la vez, que es para lo que la conciencia esta preparada; pero pudiendo elegir entre muchos, no por fuerza el que arbitrariamente hemos elegido, de pequeño a grande y de joven a viejo).

    Gracias anticipadas por la respuesta.


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado J. L. M.:
      Muchas gracias por su atención y su comentario, tan coherentemente expresado. La percepción del tiempo atañe la construcción de la conciencia: se construyen mutuamente. La percepción circular (cíclica) temprana, coincide con una conciencia humana en formación. La percepción linear que le sigue, construye a la conciencia asociada a las leyes de acción y reacción, y viceversa. La etapa siguiente, la percepción sistémica del tiempo, produce a /se produce desde, una conciencia humana que llega/ha llegado a este estadio de desarrollo. La comprensión de este mecanismo se complica, por supuesto, a la luz del mismo tS3, puesto que si todo está sucediendo ahora, todas las percepciones del tiempo deberían estar accesibles contemporáneamente.
      La clave está en nuestra conciencia humana, que es el lente desde el cual podemos percibir, desde nuestra naturaleza, nuestro entorno y su dimensión temporal.

      De hecho, es posible salir de la percepción lineal del tiempo: en estados de profunda meditación, por ejemplo, durante los destellos de iluminación que revelan los varios niveles de la verdadera naturaleza de la realidad; o involuntariamente durante el sueño lúcido o cuando suceden los llamados déjà vu y las premoniciones (sólo que generalmente no sabemos a qué atribuir estos fenómenos).

      Estamos tan condicionados a pensar y vivir en un solo tiempo a la vez, lineal y consecutivo, que pensar de otra manera puede resultar desde desconcertante hasta aterrador. En ciertas civilizaciones altamente avanzadas, como es el caso de los aborígenes australianos, esto es comprensible y está incorporado a los rituales más importantes del colectivo. Por ejemplo, cantan en determinados momentos del año canciones que contribuyes a la creación original de lo que estamos viendo. Es decir, que se encuentran contemporáneamente en este momento y en aquel momento (uno y lo otro).

      Estamos en/ percibimos un momento a la vez, porque la mecánica de nuestra conciencia humana es esa; sin embargo, desde el L.C.A.E.S. tenemos la sospecha de que otros seres vivos (p.e. los pertenecientes al reino mineral y los elementales de la naturaleza) pueden vivir contemporáneamente en varios o incluso todos los momentos del tiempo, simultáneamente. Quizás sea precisamente esa diferente manera de vivir en el tiempo, lo que constituye una barrera a nuestra comprensión de su dimensión de vida.

      Espero esta respuesta le resulte de utilidad.
      Por favor, no dude en contactarnos para cualquier otro comentario o duda.

      Eliminar
    2. Agradezco mucho su contestación y me disculpo por la duplicidad del comentario.

      Ahora bien, he de decir que la mayor parte de su escrito se limita a volver a explicar, ahora con algunos ejemplos, lo ya expuesto en "Laboratorio Central de Altos Estudios Sincrónicos", y cuando parece que llega la respuesta: "Estamos en/ percibimos un momento a la vez, porque la mecánica de nuestra conciencia humana es esa", lo que ahí se afirma no solo no es contestación a mi pregunta, sino algo con lo que desde que leí el texto –y creo haberlo dejado bien claro desde el comienzo en mi comentario (precisamente para evitar esta respuesta)-, he estado completamente de acuerdo

      Mi pregunta, pues, no es por qué "Estamos en/ percibimos un momento a la vez", sino ésta que sigue (y repito el último párrafo de mi comentario):

      Si todo lo que ha sucedido, lo que sucede y lo que está por suceder, además de lo que podría suceder y lo que podría haber sucedido, está pasando AHORA, ¿por qué -digámoslo así- parece tener preeminencia de presencia esto de estar escribiéndole aquí en mi mesa en esta habitación, frente al ordenador, y todas las demás cosas que han pasado, o me han pasado, resultan vagas y difuminadas, o, a lo sumo, un recuerdo más o menos vivo, cuando, EN VERDAD, este ocurrir (estar escribiéndole) no es más AHORA, ni menos, que cualquier otro? O expresado de manera más particular: si todo lo que ha sucedido, lo que sucede y lo que está por suceder está pasando ahora, ¿por qué no puedo, por ejemplo, hacer que el evento de mi desayuno de esta mañana sea de nuevo presente y sustituya a éste de estar escribiendo? ¿Por qué, en definitiva, no se puede, libre y espontáneamente, hacer presente cualquier evento de los que arbitrariamente hemos situado en el pasado o en el futuro (siempre, por supuesto, lidiando con un momento a la vez, que es para lo que la conciencia esta preparada; pero pudiendo elegir entre muchos, no por fuerza el que arbitrariamente hemos elegido, de pequeño a grande y de joven a viejo).

      Está muy claro que se trata en la pregunta de la posibilidad de sustituir el momento por otro y de establecer un orden diferente del acostumbrado; y esto conservando siempre la linealidad, que, como bien dice el texto, es lo que la conciencia hace cuando ordena, arbitrariamente, los eventos de pequeño a grande y de joven a viejo. En ningún caso sugiero la posibilidad de “estar en”/”percibir” una multiplicidad de momentos. o todos los momentos a la vez.

      Espero haber sido lo suficientemente claro ahora. Aguardo de nuevo su respuesta

      Perdón por el tono demasiado serio de esta réplica, pero creo que la importancia de la teoría propuesta lo requiere.

      Saludos.

      J. L. M.



      Eliminar
    3. Es muy pertinente su pregunta y se sitúa exactamente en la línea de los estudios del L.C.A.E.S.

      Su insistencia evidencia que la respuesta anterior quedó diluida entre nociones de contexto con las que ya está familiarizado, pero sobre todo habla de un genuino interés, lo que aprecio y agradezco. Intentaré ser más clara.

      La conciencia humana no está adecuadamente conformada "actualmente" (aquí la paradoja) para desplazarse libremente fuera de la linearidad temporal, PORQUE todavía no consigue percibir la dimensión tS3 del tiempo de manera racial (no individual).
      Aparentemente, la sumatoria de voluntades o intuiciones individuales no es suficiente para producir el cambio de percepción, hasta superar el número número particular que constituye la masa crítica para la especie humana. Las razones fisiológicas / espirituales de esta limitación pertenecen al campo especulativo.

      De allí la importancia de la difusión de este modelo, pues al alcanzarse la masa crítica, esta percepción pasa a formar parte de la especie, con todas las consecuencias asociadas. Desde el L.C.A.E.S. creemos que estamos cerca de este punto y es la razón por la cual estos documentos han salido a la luz.
      Lo que sucederá al pasar esta barrera (o el tiempo que durará este tránsito) no puede predecirse con exactitud, por las razones expuestas, pero se anticipa un cambio en cascada de paradigmas.
      Hay investigaciones físicas, biológicas y astronómicas cuyas conclusiones apuntan en esta dirección, aunque los resultados concluyentes podrían empezar a producirse en cluster, al llegar el momento mencionado (posiblemente gracias a la aparición de uno o varios catalizadores).

      No poseemos todas las respuestas, lo que forma parte del enunciado; nuestra labor ha consistido en proponer un modelo de trabajo y colaborar de forma activa y recientemente intensificada en su difusión.

      A pesar de que la mayoría de los enunciados de la propuesta tS3 pueden comprenderse intuitivamente, es recomendable considerarlos de forma paulatina, en consonancia, precisamente, con la simultaneidad del tiempo tS3. Si, como usted dice, comprende los enunciados principales, tiene sentido pensar que ya posee las respuestas a sus preguntas: sólo debe lograr acceder a ellas (dada la premisa de que todo está pasando ahora en algún punto de su historia, y confiando en que esa solución en efecto se ha producido). Esto requiere una particular disposición/actitud de la que se ha hablado anteriormente.

      Espero esto haya aclarado su duda razonable, a pesar de las inevitables repeticiones.

      Eliminar
  7. Me parece satisfactoria la respuesta. Especialmente satisfactoria porque siendo una auténtica respuesta la cuestión queda abierta.

    Sigamos, pues, pensando incansables y sintiendo estas cosas, no para llegar a conocerlas del todo, y dominarlas, sino para que nuestra sabiduría no sea sino la expresión de su misterio.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Agradecida de corazón, J. L. M.
      Reverencia.
      Esta es su casa.

      Eliminar
  8. Siempre lo intuí, lo creí.

    Recién ahora lo supe.

    Siempre, ahora y recién son palabras de patas cortas para explicar estas cosas "sentipensadas".

    Cuando estudiaba (posgrado de transmisión digital) tuve la oportunidad de entrar a una discertación sobre la teoría de onditas (wavelets), fueron solo un par de horas que hoy es (casi) lo único que recuerdo de aquellos cursos.

    Imaginé entonces un modelo del Tiempo cuantizado, muestreado, como una secuencia estroboscópica de eventos. Se me ocurría que existían simultaneamente aqui y ahora todas estas situaciones y las cosas/seres y situaciones se desplazaban inexorablemente de una a otra como en un tobogán gobernado por una suerte de Segunda Ley de Termodinámica que pedantemente bauticé como "Segunda Ley de Tempodinámica". Me sentía alegre y orgulloso y pensaba que estaba creando las bases de la "Tempodinámica". Intuía la existencia de otras leyes análogas a las leyes 0, 1 y 3 de la termodinámica pero nunca le dediqué tiempo ni energía en imaginarlas.

    Mi modelo me resulta muy similar al que expones pero con una diferencia fundamental, tu idea del tiempo coloidal/3D explica mucho mejor las observaciones y permite la existencia de infinitas lineas de conexión. Indudablemente tu modelo es mas acertado.

    Estamos hablando del año 1992. Mis ideas no salieron mucho mas allá de mi cabeza y de discusiones con colegas y amigos que, alcohol de por medio, las consideraban solo ocurrencias divertidas. Con el paso del tiempo (irónico) y las necesidades cotidianas dejé de pensar en la Tempodinámica hasta hoy que, 33 años después de conocerte y 21 después de pensarlos vuelve por extraños caminos.

    Muchas gracias @LaNoviaManca,

    "Ya estoy tranquilo. Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño; desbaratando encajes regresaré hasta el hilo. La renuncia es el viaje de regreso del sueño" A.E.B.

    @bdoctors

    ResponderEliminar
  9. Gracias por la información/recuerdo! Seguiremos el camino sumando consciencias hasta lograr el cambio a nivel planetario.
    Saludos desde mi Centro/Luz.

    ResponderEliminar
  10. se me han abierto multitud de puntos eventos al leerte. Traigo la memoria evento de Borges en el Aleph. Si los sueños son patrimonios colectivos, el arte también, y estoy allí en ese punto que contiene todos los puntos. Creo que Borges era - es miembro del LCAES. Gracias !!!

    ResponderEliminar