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martes, 30 de octubre de 2012

8. Penélope existe porque espera

Para ir al significado de la carta

¿De qué color será la telaraña que el destino teje ahora sobre el telar del tiempo?
¿Será blanca o roja? No lo sabemos. Una pálida, trémula luz ilumina las partes urdidas.
James Frazer, La rama dorada.


En un lado del mundo, sol, buena fortuna, ganas de salir brillando.
En otro lado del mundo, inundaciones y huracanes, sin luz, encerrados mientras pasa el fin del mundo.
Hay quien dice (Umberto Eco, nada menos) que nos adentramos en una nueva edad media.
Cada uno se busca su bordado, su ejercicio espiritual para pasar el tiempo de la manera más espiritual posible. Y creativa (el jueves, 1 de noviembre, arrancamos con #50dibujos50dias, están tod@s invitad@s: http://www.facebook.com/events/238347312960029/).
Si todavía tienes dudas acerca del ejercicio espiritual, aquí hay datos (labels).


Imagen: Sardegna Documentari



Isis, ayudada por su hermana Nephtys, inventó el oficio de tejer. La acción de tejer, íntimamente ligada a la vida como la manifestación del mundo haciéndose, como la estructura y el movimiento del universo. Este tapiz sin embargo puede ser también un velo, un misterio, cuya repetición y perpetuación requiere una suprema inocencia. Por ello, sólo unas manos inocentes pueden ser iniciadas en este oficio. Estas manos iniciadas, detentarán pues a partir de ese momento, el secreto de la vida-muerte-resurrección.
Donde una niña nos muestra que el Tapíz-laberinto que el ser humano recorre es la eterna re-creación (...)  El Tapiz, y aún más, el sacrificio de nuestra niña hilandera, nos representa el eterno vínculo de lo humano con la totalidad del ser. 
El lamento de Ariadna, de Edgar Vidaurre




Dedicado a las varias arañitas...

No será tan inocente el trabajo de tejer, si Aracné, la araña, tiene su veneno... lo que, como cada vez, nos lleva de vuelta a Blancanieves.



Entre las lanas, vuelo y manos
someten el caos de las madejas
unen lo separado en una cosa sola.
La urdimbre es fija, la trama saltarina
se turba temblándome los dedos
al devaneo de mi alma susceptible.
El hilo enlaza este mundo con otro
y a todos los seres que toca entre sí:
sagrado y cotidiano se avecinan.
Los dioses urden la estructura invisible
que nos rige, tramoya: aliento
el hálito de Ariadna que nos guía
la entrada y salida del espanto:
inspiración, exhalación la mar
océano expansión, y luego contracción: jalea
avanza la medusa en superficie
de lo profundo al plancton primitivo.



La araña - Milena Sidorova


Cómo nos entretejemos, la gran metáfora.
Me gusta muchísimo este hilar, trenzar y enREDar, a mis amigas, a mis amigos, a los ex-desconocidos, en un tejido en el que va intuyéndose el diseño en la alfombra, punto a punto.
Bordar con los mismos temas.



Kolla här istället: http://vimeo.com/37101594
Stickning som Lagsport

Stella Zetterström och Eleonor Frankenberg

Gracias Carmen Alicia por el dato!



Tejer: orden y movimiento entre cielo y tierra
juego de entramado oral, texto y cestería
anterior al uso de la rueda.
El manto surge de mis manos, progresa casi solo:
marea que avanza, espuma de ola.
Lienzo fino, tramo mi espacio y el azar
de todas las historias.
Lo separado queda entrelazado, unido;
luego destejo y todo se aleja otra vez
y vuelvo a comenzar mi ficha
en cuarto creciente.
Tejer: meditación, urdir la propia vida
en el telar que rige los destinos. 



(extracto de Memorial bajo la constelación de la araña 
de: La Máquina de Hilar) 

sábado, 29 de septiembre de 2012

3. El tejido del tiempo

Para investigar el significado de la carta


El día de San Miguel Arcángel, en el bunker tengo casi todo lo que me pueda hacer falta. Buenas películas. Más libros de los que podré leer #losultimos100dias. El chinchorro más bello del mundo, tejido en una fibra que no es ni moriche ni dispopo. Un chinchorro que es una red para cazar mariposas monarca y sueños propiciatorios, sueños aéreos y selváticos. Me arropo en el chinchorro como quien entra en una crisálida permeable, rememoro beso, trance y caída y sobre todo me amarro en el tobillo el hilo de Ariadna.


En la selva toda es virgen respondí al llamado
urdida presentida desde tu sueño catire
midiéndome amarillo en tu lacustre abrazo
coronaste al reconocerme tuya: rapto, trance y caí
en la madriguera hipnotizada sin ovillo
sonámbula consorte.

(extracto de La Máquina de Hilar)

Sueño con el tejido que nos une y sostiene, la urdimbre divina del tiempo sistémico en red, y la trama flexible que enredamos en el dibujo de la alfombra. Para contar el cuento, hay que extraer la narrativa de los eventos, del orden secuencial en que nos los presenta la cronología lineal. Al contar el cuento, cada evento se relaciona y anuda con muchos más puntos que sólo el de antes y el de después. Cada punto es el centro del laberinto, el centro de un sistema sincrónico. Contamos el cuento, para hilar sentido. Hilando la pajarera en oro, tramo, tejo y bordo manteles, sudarios y alfombras.

Acunada en el tejido del tiempo y el chinchorro, sostenida en el aire por las alcayatas. Pero lo que sostiene las alcayatas son las paredes, la casa, el contenedor útero, la solidez bien asentada en la tierra, con raíces que se abrevan en las aguas freáticas que construyen estalactitas y estalagmitas en las cuevas subterráneas. Alcayata es lo que sobra en este mundo. Buenas alcayatas, no tanto, me dicen que las alemanas llevan premio, pero no serán las únicas. La casa no se tambalea al desatornillarle las alcayatas, y el temblor que la sacude cuando la enredadera es mal podada, se aquieta con cada nuevo retoño.

En la tierra fértil y húmeda del subsuelo está el depósito de todas las semillas, cada una en su particular estadio de maduración. No es fácil bajar, y hace falta voluntad responsable y un enorme voto de fe, hágase en mí según tu voluntad. Agarra aire, aguanta la respiración y baja en apnea al mundo submarino. ¿Qué encuentra Perséfone, cuando voluntariamente desciende al mundo subterráneo, qué descubre en sus cavernas de sueños olvidados? Hay tanto que encontrar, quien aúlla bajo la luna sabe que el camino de las piedras es necesario. No dejes de comerte las nueve pepitas de granada, aunque luego te duela la barriga.


Fondo musical de hoy, cortesía de Gatakelly 
gracias por las palabras

Todo esto para decir que #losultimos100dias, que ya no son 100 sino 83, toca volver a entrar en las órbitas sincrónicas, bajar con sus engranajes de ruedas de la fortuna y limpiar y ordenar todo lo que haya que limpiar y ordenar; y al mismo tiempo sembrar, regar y podar con la habilidad de diseñar futuros; y al mismo tiempo amasar, cocinar y hornear con la justa medida de fermento alquímico; y por supuesto no dejar de hilar, tejer, medir y cortar. La luna es propicia para que arda lo que tenga que arder, y el ave fénix vuelva a volar. Comienza la peregrinación a Eleusis, hoy, día 13 del mes de Boedromion.
En los 83 días que quedan necesito un nuevo mapa para el camino, aquí estoy, lista para el viaje.

The preparations for the holy Mysteries

"(...)  the 13th day of the month of Boedromion, 
in the consuetudinary form of the procession which accompanies the sacred objects, 
so that the 14th day they escort back the sacred objects to the Eleusinion in the City..."

A menos, por supuesto, que esa choza esté montada sobre patas de gallina, como pasa con la casa de Baba Yaga. Mi bunker flota directamente sobre lecho de aguas del diluvio universal, el primero. Las aguas alimentan el jardín, el bosque, la selva desatada, la enredadera que entraba en mi habitación y me ofrecía ristras cotidianas de flores albas. 
Pero los retoños ya están creciendo y sus zarcillos son fuertes y tiernos.

Gracias a Taroteca Uruguay



miércoles, 26 de septiembre de 2012

12. La selva oscura (hay noches así)

Auxilio, en el día -85 de  estoy a punto de mandar todo al carajo 
Auxilio, en el día -85 de  SE ME JODIO LA CONEXIÓN ME MUERO 
Fracasar por un problema técnico en el día -85 de  qué triste
Ya está, lo solté, no he dicho más que barbaridades 



Para volver al significado de las 96cartas


Auxilio, cuando faltan 85 de los últimos 100 días estoy a punto de mandarlo todo al carajo y escribir de verdad impúdicamente. Diciendo cualquier cantidad de barbaridades, sin censura.

Creta, la civilización del laberinto, ¿fue barrida por un tsunami originado por la erupción del Santorini, en 1.500 a.C.?


La verdad es que no logro estar al día con twitter. Entramos en una nueva dimensión del tiempo, vertiginoso y en espiral, ya todos se están dando cuenta. Es imposible que el recorrido del sol durante un día quepa en la misma cantidad de reloj como solía hacerlo. O viceversa, ahora me confundo, sobre todo desde que me enteré de que la mujer de Einstein fue quien escribió la fórmula matemática de la teoría de la relatividad, y por eso cuando Albert ganó el premio nobel, todo el efectivo del premio, pero ningún reconocimiento público, fue a parar a manos de Mileva Maric. La primera mujer, obviamente, no la joven. De todas maneras, el tiempo se acorta, se comprime, se enrolla en caracol. No alcanza. Y sólo quedan 85.
Las Plantas se están aliando y se potencian. Cuidado con lo que digo. Que mi nombre delirio es Casandra. ¿Habrá un bolero para mí?

La verdad, es que estoy adicta. Drogada. Enganchada a la Red. Si me desconectan, muero. Además, perdería mi apuesta de los 104 días, y no me parece.


Acompañado de Solfeggio frequency 528 HZ .


Como en el trabajo de Janet Cardiff, las realidades y los tiempos se superponen. Quisiera yo también, como quien tiene la bendición de los cielos para ello, llamar tu nombre, invocar una iniciación, darte esa vibración, buena vibra, ese dibujo como un Gego delante de ti, pero de luces, que suene más bonito que la espada láser de la Guerra de las Galaxias. Pero mejor todavía, llamemos tu nombre cuando nos veamos. Quién sabe lo que nos quería decir con la gran reticulárea, vieja bruja sabia y entrañable, extrañada hermana, al otro lado de la moneda de Elsa Gramko, su alma sombría y pura. Cuánto orden en su taller, en la ventana contigua, cómo envidio esa pulcritud. Y yo, la verdad, es que creo que raspo la asignatura una y otra vez. Y sólo me salva la risa, si lo logro. Todo un gran juego, un hermoso juego. Enséñame, si puedes. Qué risa, es en serio, de verdad. Soy muy tonta y por eso me encierro en el bunker, allá afuera qué delicia participar del drama y la comedia, la compasión y la devoción, hágase en mí según tu voluntad, a veces solemne pero otras tantas, o más, cagada de la risa, por favor, porque de verdad. Te digo.


El túnel del amor


Vivimos tiempos radicales, de alta intensidad. Foco: la única palabra que no se pronuncia en una adivinanza, es la solución al enigma. En los largos jardines, suena el concierto de los sapos. Escuchar más los ruidos de la noche, los ruidos de los días. Hay una vela encendida y miro el dibujo de la alfombra. Sueño que soy una bruja arquitecta, sueño que soy Borges en el centro del laberinto y las ruinas circulares. 

Las órbitas sincrónicas, ¡qué problemata! Cómo se re-presentan, cuando llega el tiempo de las alineaciones, y entonces la calma chicha de lo que alguna vez fue céfiro pretende soplar, por inocente que parezca. Qué bochorno, y el ajeno. Pero también se junta la Red de Lavanderas, la cuadratura del círculo, y se echan a volar los globos de papel, fuego en el aire, y tanto aire y largos jardines.



Tengo un laberinto en el pulgar.


¿Qué me toca ver?
Donde se acaba este particular sistema de órbitas, y sobre todo, si disfrutaré al repasar cada uno de los puntos, paso a paso; o prefiero dedicarme a disfrutar de otros sistemas sincrónicos. Quizás, si logro hacerlo con la suficiente ecuanimidad y Rescue Remedy, podré apreciar la gran sabiduría que encierra la lección del (último) día. No pienso, oigo. Miro. Miro en mis órbitas sincrónicas que se me representan teatralmente: busco la acción justa, las razones justas, el justo balance. A veces, de verdad, lo mandaría todo al carajo.
A veces, más bien, debería.

Se sella el veredicto y el destino, admito mis culpas, el día del perdón. Purgación, expiación, propiciación: el día perfecto para encender luces. Salir del Jardín por el propio pie, como Perséfone. Encontrar con exactitud lo que tengo que invocar y co-crear, he ahí la cuestión.  Depende de adonde quiera ir ahora, y del dibujo en el mapa. Jardín de lossenderos que se bifurcan. Dimensiones paralelas en fractal. Laberinto de espejos, Megelas, sin saber si hay una original y una copia, ni cuál sería una y cuál la otra.


Según qué días lees y por cuáles madrigueras de conejo te sumerges, tendrás una lectura particularizad de tu paso por el laberinto de Alicia. Creo que voy a dar premio a quienes los lean todos, y sé de una que llevará el primer premio, por hacerlo con intención y disciplina.

La verdad es que no estoy segura de que se me entienda.
Todo está pasando ahora, y es perfecto. 




martes, 18 de septiembre de 2012

4. Las cuatro fases de la Luna

Fase lútea folicular retoza
la ere paralizada en cíclico
estrógeno minuet progesterona
Artemisa en camino a Venus
de alfiler en aguja y viceversa
cuatro lunas soñadas, cuatro diosas
con traje de pescado todas
sostienen una cruz ansada.

(extracto de La Máquina de Hilar)

Para volver al camino del Ánima


Hicimos todo lo que debe hacerse, seguimos las instrucciones al pie de la letra, cumplimos con todas las fases de la preparación para la activación. Sufrimos la cola en silencio. Soportamos a los turistas impertinentes, que no entendían la gravedad del momento y se satisfacían con la idea de tomarse una foto para montarla en su página de facebook de inmediato, vía android. Hace rato que estamos viviendo until the end of the world, Wim. Ascendimos por la escalera de vírgenes y santas, un canal de parto angelical, presidido por columnas envueltas en zarzas de mármol y abejas doradas. 
Llegamos a la diosa negra.
Se activó la máquina devocional.




¿Eso fue antes, o después de que la Luna Plateada me metiera las manos dentro del cerebro y me realizara una cirugía etérica? Debo haber tenido algo muy raro allí metido, algún gusano reacio a transformarse en mariposa.

Puntual y globalmente se engranó el reajuste en el sistema de valores, se reunificaron los opuestos, fundiéndose en un mosaico genético: ya estaba formada la quimera. La vía femenina pasa por el rapto amoroso, el beso y el bosque; y su narrativa puede ser difusa. Sistémicamente sincrónica.


Algún día te das cuenta del dibujo sobre la alfombra, sobre el mensaje intergaláctico que te llega directo, vía la alfombra persa, y no hay contradicción, ni duda. Ahí está muy claro, y si no es, se parece igualito: el poder de la geometría sagrada. El verbo famoso que anima toda la creación. Que es como decir, onda con intención. Está todo dicho.

Ilusión y realidad.
El poder femenino recuperado.