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miércoles, 10 de octubre de 2012

1. Virgen Manca


Sigo de retiro espiritual en el bunker. Al lado mío ya comenzó el fin del mundo, hace rato. La casa cayó, como la enredadera; la construcción comienza por la destrucción: ahora será bulliciosa construcción por un buen rato, en todo casi sin duda por #losultimos100dias.
Cada día, tantas realidades.



Tienes razón, amiga, lo que está sucediendo al lado es tan digno de atención y registro como lo que sucede en el cielo sobre nuestras cabezas, y como la evolución espiritual de la chayota de Eunice Odio. El terreno ya ha sido arrasado; ahora estamos en pleno pilotaje. El ruido que hacen es una catástrofe, una maldición gitana, una prueba de fuego a mi ejercicio espiritual de #losultimos100dias, menos mal que los obreros son más puntuales para terminar que para empezar. Y un ejercicio es un ejercicio.

Oh sí, sigo en el bunker. Pero me haría falta un dulcito serio. En serio no me da el tiempo entre llamaradas solares, fin del mundo y preparación de clases. Y el loco baile de las partículas, luz y materia.


Kuan Yin de las mil manos


Mi editor, el dragón angelical (quien conoce un avatar de Kuan Yin en proceso), quería que le escribiera una novela de ciencia ficción.
Me lo repite cada vez que puede, me ha comprado bibliografía sobre el asunto y me la ha hecho llegar, si esto no es un salto de fe; y la verdad es que yo también quiero.
Pero ahora, en este momento, en #losultimos100dias, me interesa más lo que está sucediendo, este tejido. La narrativa laxa, según las leyes tS3; luego haremos una ópera de cuadros en movimiento. Sé que existe la posibilidad de un recorrido más lógico, siguiendo las reglas que organizan una narración; pero ¿te has dado cuenta de cómo escogemos percibir el tiempo?
Espero que en los cuarteles generales del Oulipo puedan apreciar mi tesis de postulación. En la Internacional Situacionista ya tengo acciones. 

Esta es la ciencia-ficción que a mí más me gusta, agregándole un salpicón de poesía, de ser posible:

El anuncio y una clase de física: cómo interactúan entre ellas 
las más pequeñas partículas de luz.
(Gracias Sasha por enviarme esto justo hoy)


“El veneno resultante de la irritabilidad se llama "imperil" - un peligro dominante. Ese veneno, absolutamente concreto, se precipita sobre las paredes de los canales nerviosos y, de ese modo, se esparce por todo el organismo. (...)

Solame
nte el descanso puede ayudar al sistema nervioso a vencer ese peligroso enemigo, que tiende a provocar las más variadas irritaciones y contracciones penosas del organismo. (...)
Cuanto más sutil es el sistema nervioso, más penosa resulta la precipitación del imperil. Ese mismo veneno, con un ingrediente, puede contribuir para la descomposición de la materia.




Trabajo muy duro, cada día, como los enanitos en la mina, para que haya varias lecturas posibles, y todas sean honestas y funcionen en el tejido y bordado Jaquert era que se llamaba el telar ese?

El camino se teje con las herramientas disponibles. 
Dentro de la historia, dentro del liiibro, son muchos los caminos posibles. 


Water y She
Itinerario psicomágico para pasar de objeto a sujeto 
con ojos y boca.



…y así comienza el ciclo de la Novia Manca. Ensarta las cuentas de tu collar. 


Pero Saturno tiene connotacion social anyways;asi q con eso que amas hacer,puedes transformarte a ti y a muchos.Esa es la mision d#Escorpio

miércoles, 3 de octubre de 2012

6. Hilar Paja en Oro


Para ir hilando el significado de la carta

Había una vez una princesa, a la que le impusieron, como una bendición disfrazada, que se quedaría dormida mágicamente, al alcanzar la edad de merecer. Cuando una bruja se acerca a una doncella, con ganas de iniciarla, suele tratarse de una tejedora. Usa el hilo rojo del ovillo de Ariadna, el hilo que une las perlas. Ahí está la Bella, dormida tras pincharse con el huso. La madre de Blancanieves estaba sentada bordando cuando se pinchó, y pronunció la invocación tricolor, el verbo que activó la concepción de su hija. Luego, como una buena bruja tejedora, le ofreció la manzana que la haría morir y renacer, si lograba realizar la operación. Y Blancanieves quedó dormida en su ataúd de cristal, su capullo de jade, su bosque de enredadera florida.
Duerme, en el capullo de seda que se ha tejido, para más hondo dormir y soñar más verde.
Su capullo es su bosque, selva oscura.



Salve las tejedoras: Penélope, que sólo existe porque espera
Aracné condenada a sacarse de las tripas seda
Ariadna sosteniendo la punta del atajo que le llega
hasta el centro del tormento y de regreso
la soñadora pinchada por mal huso
entretejiéndose dormida el bosque propio
y cualquiera que borde infinitos
manteles noche a noche.
(de La Máquina de Hilar)






Todo el tiempo digo lo mismo, hilo el mismo cuento. La base, la urdimbre, es el cuento de la doncella manca; pero ya no es el cuento de la doncella manca, sino un tejido de máquina de hilar a textiles terapéuticos. La virgen duerme en el capullo: recibirá una pera, o un soplo de céfiro, y Flora se activará en ella y sus manos florecerán. Cada una fue, en algún momento, Artemisal/Lastimaré; con suerte fue acariciada por la espuma de Chipre y fue Novia Manca y su megela Sombría. Entonces, se puso el corset de doble corazón Malinche y entonces, ah entonces, agua al puente.
¿Sabes?



Tejer: orden y movimiento entre cielo y tierra
juego de entramado oral, texto y cestería
anterior al uso de la rueda.
(...)
Tejer: meditación, urdir la propia vida
en el telar que rige los destinos.
(de La Máquina de Hilar)



The Pyramid of Giza


Dicen algunas que el tejido fue una excusa para encontrarse. Las mujeres solían encontrarse para tejer y en medio de estas sesiones conversaban sobre sus vidas, fue entonces cuando empezaron a darse cuenta que lo que ellas creían eran hechos aislados de sus vidas personales, eran en realidad condiciones compartidas. Es entonces cuando lo personal se empieza a convertir en algo político. —(Fuente viva: Taroteca Uruguay) 


Maravillosa batalla creativa TextilTerapéutica!
Los polos opuestos colaboran, por fin...
en #losultimos100dias


Daly define la actividad de hilar como una forma de "tejer la vida creativamente", lo que las mujeres necesitan hacer en el patriarcado, a fin de escapar de la victimización prevaleciente y entrar en un paisaje nuevo de integración. "En esencia--dice Daly--la hilandera es una bruja." Como la Vieja Sabia en la Madre paz ella busca transformación. Como el gusano de seda, hila fibras alrededor de sí misma, emergiendo más tarde como algo nuevo.


Gracias a la sabiduría de Jimena Carnales


La vieja sabia escucha con el oído interno. "Las brujas escuchando en el laberinto más allá del primer plano, escuchan nuevas voces, nuestras propias voces" dice Daly. "Aprendemos a sentir nuestra nueva posición y movimientos; aprendemos un equilibrio delicado". ¿Qué distancia viajamos? Desde la entrada del laberinto, vamos profundamente al centro del hogar propio del sí mismo." A través de este escuchar interior la vieja sabia llega a ser no sólo iniciada sino también maestra, para mostrar el camino a otras. "Mientras viaja hace visible su conocimiento. Para otras hilanderas su malla es un paradigma de creación. Para sus enemigos es una trampa mortal."

Fuente: Extracto del texto sobre el arcano número IX (el 9 siempre simboliza sabiduría y un sentido de magia sagrada) del Tarot Madre Paz creado por Vicky Noble_La vieja sabia.



Decía otro, me dijo mi amiga mientras bordaba la enésima pieza del tapiz terapete, que el bordado queda precioso por delante, y por detrás, oculto, queda el enredo de hilos: es el subconsciente del tejido.





La espera en el malecón me maduró al sol de la edad
Rapunzel en mi cabello urdimbre peino y destrenzo
rutas marítimas culebras entrelazo la escritura red
tejido óseo entre mis dedos cordelito
con que Bárbara calcula a Santos Luzardo:
con dos te mido y con tres te ato
aracnidae textil y texto sobre la misma raíz
                                            del pelo     
                                                     


(de La Máquina de Hilar)

Colección Taroteca Uruguay


Círculos de mujeres tejedoras, mujeres que viajan en trenes tejiendo, mujeres que rezan tejiendo o tejen rezando, bolilleras, arropando árboles y postes de luz, yarnbombing, tejiendo un mundo mejor para todos: salve.



Teje que teje en Caracas


El cambio consiste en elegir el cambio, en poner a trabajar esas manos recuperadas. Haz ese proyecto, siembra ese árbol, aprende a tejer.


Gracias Aaron León por mandarme esta maravilla

El enhebrado de la aguja es por otra parte el símbolo del paso por la puerta solar, es decir de la salida del cosmos. Es también –pero el sentido es el mismo- el de la flecha que atraviesa el blanco por su centro. El hilo aparece wui como el lazo entre los diferentes niveles cósmicos (infernal, terrestre, celeste) o psicológicos (inconscientes, consientes, subconscientes), etc. 
(buscando el hilo conductor)



César Posada QUE CARTA....me surge una idea loca, como las del Quijote...esa hilandera nos invita a cada ser humano a "tejer nuestro propio útero...a tejer nuestra placenta...a nutrirnos..para después nacer a una nueva experiencia iniciática, de sabiduría, conscientes del entorno que nos rodea y de la misión que tenemos en cada momento de nuestra existencia. En ese "útero" se vivencia diario el deambular de nuestra alma por cada una de las reencarnaciones en permanentes "deja vus"...siglos...eones de vivencias que se remontan, conglomeran y expanden para darnos la trama y la urdimbre de esa telaraña vital, que nos servirá de cobijo y que a la postre sera nuestra nueva piel....Teje, teje...tejedora..con tu voz sonora..cada hebra de tu destino...que no solo es tuyo, sino también es mío...porque aunque venimos de úteros diferentes...todos somos un solo sentir de ----GENTE
Gracias por esta carta tan hermosa...

(Gracias César Posada por contribuir sincrónicamente, aunque estuvieses hablando de otra carta)





sábado, 29 de septiembre de 2012

3. El tejido del tiempo

Para investigar el significado de la carta


El día de San Miguel Arcángel, en el bunker tengo casi todo lo que me pueda hacer falta. Buenas películas. Más libros de los que podré leer #losultimos100dias. El chinchorro más bello del mundo, tejido en una fibra que no es ni moriche ni dispopo. Un chinchorro que es una red para cazar mariposas monarca y sueños propiciatorios, sueños aéreos y selváticos. Me arropo en el chinchorro como quien entra en una crisálida permeable, rememoro beso, trance y caída y sobre todo me amarro en el tobillo el hilo de Ariadna.


En la selva toda es virgen respondí al llamado
urdida presentida desde tu sueño catire
midiéndome amarillo en tu lacustre abrazo
coronaste al reconocerme tuya: rapto, trance y caí
en la madriguera hipnotizada sin ovillo
sonámbula consorte.

(extracto de La Máquina de Hilar)

Sueño con el tejido que nos une y sostiene, la urdimbre divina del tiempo sistémico en red, y la trama flexible que enredamos en el dibujo de la alfombra. Para contar el cuento, hay que extraer la narrativa de los eventos, del orden secuencial en que nos los presenta la cronología lineal. Al contar el cuento, cada evento se relaciona y anuda con muchos más puntos que sólo el de antes y el de después. Cada punto es el centro del laberinto, el centro de un sistema sincrónico. Contamos el cuento, para hilar sentido. Hilando la pajarera en oro, tramo, tejo y bordo manteles, sudarios y alfombras.

Acunada en el tejido del tiempo y el chinchorro, sostenida en el aire por las alcayatas. Pero lo que sostiene las alcayatas son las paredes, la casa, el contenedor útero, la solidez bien asentada en la tierra, con raíces que se abrevan en las aguas freáticas que construyen estalactitas y estalagmitas en las cuevas subterráneas. Alcayata es lo que sobra en este mundo. Buenas alcayatas, no tanto, me dicen que las alemanas llevan premio, pero no serán las únicas. La casa no se tambalea al desatornillarle las alcayatas, y el temblor que la sacude cuando la enredadera es mal podada, se aquieta con cada nuevo retoño.

En la tierra fértil y húmeda del subsuelo está el depósito de todas las semillas, cada una en su particular estadio de maduración. No es fácil bajar, y hace falta voluntad responsable y un enorme voto de fe, hágase en mí según tu voluntad. Agarra aire, aguanta la respiración y baja en apnea al mundo submarino. ¿Qué encuentra Perséfone, cuando voluntariamente desciende al mundo subterráneo, qué descubre en sus cavernas de sueños olvidados? Hay tanto que encontrar, quien aúlla bajo la luna sabe que el camino de las piedras es necesario. No dejes de comerte las nueve pepitas de granada, aunque luego te duela la barriga.


Fondo musical de hoy, cortesía de Gatakelly 
gracias por las palabras

Todo esto para decir que #losultimos100dias, que ya no son 100 sino 83, toca volver a entrar en las órbitas sincrónicas, bajar con sus engranajes de ruedas de la fortuna y limpiar y ordenar todo lo que haya que limpiar y ordenar; y al mismo tiempo sembrar, regar y podar con la habilidad de diseñar futuros; y al mismo tiempo amasar, cocinar y hornear con la justa medida de fermento alquímico; y por supuesto no dejar de hilar, tejer, medir y cortar. La luna es propicia para que arda lo que tenga que arder, y el ave fénix vuelva a volar. Comienza la peregrinación a Eleusis, hoy, día 13 del mes de Boedromion.
En los 83 días que quedan necesito un nuevo mapa para el camino, aquí estoy, lista para el viaje.

The preparations for the holy Mysteries

"(...)  the 13th day of the month of Boedromion, 
in the consuetudinary form of the procession which accompanies the sacred objects, 
so that the 14th day they escort back the sacred objects to the Eleusinion in the City..."

A menos, por supuesto, que esa choza esté montada sobre patas de gallina, como pasa con la casa de Baba Yaga. Mi bunker flota directamente sobre lecho de aguas del diluvio universal, el primero. Las aguas alimentan el jardín, el bosque, la selva desatada, la enredadera que entraba en mi habitación y me ofrecía ristras cotidianas de flores albas. 
Pero los retoños ya están creciendo y sus zarcillos son fuertes y tiernos.

Gracias a Taroteca Uruguay



viernes, 21 de septiembre de 2012

8. Esperando el beso para salir del coma


Para leer el significado de la carta


El Escritor también está escribiendo un Manual. Léanlo, es arrechísimo. De hecho, es el complemento masculino para dilucidar el dilema de qué hacer #losultimos100dias. Es increíble, se avecina el evento más importante de toda una era, estamos viviendo nuestros últimos cien días sobre la Tierra, y todo el mundo actúa como si nada. Están dormidos, se han hilado un capullo de seda en forma de enredadera y bosque, duermen el sueño de los cien días. Menos mal que se están activando suficientes viajeros para montarse en la Nave, y saldrán como vitrales volando. 

Por cierto, entérate de que ya existe y está en el aire el manual del día después, para que no te asustes cuando despiertes y empieces a ver estructuras geométricas luminosas alrededor de tu cuerpo, y nubes de luz rodeando todo lo que ves como una red multicolor que va de un ser a otro, mostrando con colores y formas la naturaleza de la relación entre ellos. Hay que estar preparados. Si no sabes qué hacer los últimos cien días, por lo menos sal del coma. 



Nuevo descubrimiento en Guatemala


La Diva tiene un Tintoretto panorámico customizado en su salón principal, donde solía recibir a los mandatarios y magnates del mundo entero. En vez de las góndolas, se deslizan entre las nubes unos majestuosos planeadores negros. Está sincronizado con una sinfónica eólica de potencia 8. Es una escenografía magnífica, perfecta para el resto de su decoración con objetos traídos de los cuatro rincones del planeta y del tiempo. Preciadas gemas de avestruz, símbolos del inicio del mundo entre buddas y ángeles settecentescos. 



La virgen Isis

Cephei Estar no quiere escuchar hablar de los últimos 100 días, porque se asusta. Hay buenas razones y sobradas, para asustarse; pero le he explicado que es más ventajoso cambiar de estrategia y construir narrativas del futuro que nos permitan montarnos en la nave para ver el nuevo mundo el día siguiente. Esto requiere cierto trabajo previo; así que, siguiendo el consejo de los astrólogos, el mes de agosto fue el tiempo elegido para la activación de las memorias moleculares adormecidas. 

El verano de la reactivación fue el más caluroso que podamos recordar. El bochorno nos tenía sofocados a todos: desde las once de la mañana hasta las cuatro de la tarde colapsábamos sin remedio y tengo la impresión de que en esos momentos nos reconfiguraban algo, casi lográbamos prolongar esa sensación de que te operan mientras duermes, de ser apenas una mariposita en una redEn la montaña, el egregor del monasterio me hipnotizó para operarme en sueñosUnos días más tarde me practicaron la operación intracraneal, despierta. Las manos de Luna Plateada entraron en mi cerebro, arrancaron de allí las alimañas, reajustaron las vías obstruidas, remendaron con puntadas seguras las costuras que se habían desalineado. El tejido se había restablecido. 

(Ayer, en cambio, el cansancio que nos aplastaba se debía a que estábamos desdobladas, y nuestros cuerpos etéricos batallaban en los tribunales akáshicos, para salvar vidas. Lo logramos.) 

El almuerzo fue solemne: cada bocado tenía un esplendor particular, resumía toda la experiencia de ese elemento, y me dejaba saborear su estructura geométrica. La armonía de esa figura hacía vibrar mi propia estructura molecular a frecuencias que desconocía. 



                               Achacamos el rapto al beso pero la durmiente
                               despierta por su propia labor entre retortas
                               y mecheros de Bunsen, doncella
                               psicoalquímica Blancanieves
                               manca tosiendo
                                                        expulsa el trozo de manzana.

(de: La Máquina de Hilar)




Una iluminación es un beso y un beso es una iniciación. 





Los Últimos 100 Días, musicalizados hoy por MC/DC-CCS: "Minutos finales"

miércoles, 12 de septiembre de 2012

12. No tiene dueño / Una en sí misma




La torre de Babel es una metáfora, la pérdida del lenguaje común no lo es. Hubo un tiempo en que hablábamos el mismo idioma y nos entendíamos.
Había comunicación fraterna entre las criaturas de los cuatro reinos: etérico, mineral, vegetal y animal (en ese orden de jerarquía espiritual). El lenguaje común se perdió por mandato religioso, cuando nos entregaron al resto de las criaturas para nuestro solaz. Así, no sorprende que tengamos incrustado el chip del colonialismo misionero. Luego están los hongos y los líquenes, que no son ni chicha ni limonada, y han logrado colonizarnos desde otras galaxias, sin que siquiera nos diéramos cuenta. Pero esa es otra historia.


Así que los gatos no deberían salir a las calles: no tienen derechos civiles. Para ganarse el lujo de vivir en las ciudades, deben quedarse encerrados y comer, dormir y cagar, en sus casas. Entonces los vecinos pretenden que las enredaderas y las plantas en general respeten las cercas electrificadas y las dejen hacer su trabajo. Que los insectos molestos se abstengan de entrar y mejor todavía se achicharren en cámaras de luces mortales ultravioletas. Que los rabipelados desaparezcan de la faz de la tierra porque son feos y huelen mal. No se tolera lo salvaje. La belleza de un tronco enrollado sobre sí mismo en espiras no tiene ningún interés, si no está en una tienda de antigüedades tailandesas.


Algo agazapado, algo a punto de morderte


Por eso, la enredadera debe morir. Debe ser talada a ras del suelo bárbaramente, a punta de cizallas, deben ser asesinadas sus raíces. Y ya que estamos, de paso vamos a eliminar también las heliconias, los bastones del emperador y la rosa casaquita (rarísima especie colonial, cuyo cultivo se ha ido extinguiendo de la ciudad, sin hacer ruido). Los vecinos se retiran, satisfechos. Dejan tras sí un desastre ecológico y quilos de materia orgánica que no se reintegrará al ciclo natural de los elementos. Han dominado y pisoteado la selva.

Somos demasiado salvajes, mi jardín, mis bestias y yo, para este vecindario que sospecha de quien no esté mediatizado, de quien se vista fuera de códigos reconocibles, use zapatos raros y se dedique a actividades desconocidas. Sospechoso quien no pasee un cochecito por la tarde o haga joggin por la mañana en el adecuado uniforme de deporte. Por eso es que estoy encerrada en el bunker, dedicada a mi preparación espiritual mientras llega la Ola.


Thunbergia grandiflora, variedad alba